LEYENDA DE LOS DOS AMANTES Silvio Rodríguez (Cuba) Como tiernas babosas de la campiña ella y él se enroscaron húmedamente y el dejó de ser hombre, como ella niña, para ser uno sólo completamente. Desde todos los puntos que los juntaban se saborearon tanto y con tal delicia, que las horas de vida que les quedaban decidieron pasarlas en la caricia. A menos de un suspiro del tibio abrazo el resto de la historia se debatía en átomos, galaxias y otros acasos que encontraron certeza justo aquel día. Y se hicieron leyenda los dos amantes enroscados eterna y húmedamente. Nada pudo tocarlos detrás de guantes. Sólo pueden saberlo los igualmente.